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Cirugía radioguiada de lesiones recurrentes de cáncer de tiroides: precisión en el cuello reoperado

Cirujano usando sonda gamma durante cirugía de tiroides en cuello reoperado, Costa Rica
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El cáncer de tiroides recurrente en el cuello reoperado representa uno de los mayores desafíos quirúrgicos: la anatomía está distorsionada, el tejido cicatricial oculta las lesiones y el margen entre curar y dañar es mínimo. La técnica ROLL (Radioguided Occult Lesion Localization) utiliza un trazador radiactivo para localizar lesiones de pocos milímetros antes de la incisión. En Costa Rica, el Dr. Christian Hernández Mena (MED6760) combina esta tecnología con su experiencia en cuello reoperado para ofrecer una alternativa precisa y segura.

¿Qué es la cirugía radioguiada y por qué se usa en el cuello reoperado?

Cuando el cáncer de tiroides reaparece en los ganglios del cuello tras una cirugía previa, el tejido cicatricial cambia por completo la anatomía de la región. Los nervios, vasos y glándulas paratiroides quedan desplazados; identificar la lesión específica a tratar se vuelve una tarea de alta precisión.

La cirugía radioguiada —también llamada ROLL— resuelve este problema inyectando un trazador radiactivo (generalmente albúmina marcada con tecnecio-99m) directamente en la lesión recurrente, horas antes de la operación. Durante la cirugía, una sonda portátil detecta la señal del trazador y guía al cirujano hasta la lesión exacta, incluso cuando esta mide apenas unos milímetros y no sería visible a simple vista ni palpable entre el tejido cicatricial.

¿Cuándo se recomienda?

Esta técnica está indicada principalmente cuando:

  • El cáncer de tiroides —habitualmente papilar o folicular— reaparece en los ganglios del cuello luego de una tiroidectomía.
  • La lesión recurrente es pequeña (inferior a 1 cm) o tiene una localización anatómica difícil en el cuello ya operado.
  • La ecografía y el SPECT-CT identifican la lesión, pero la cirugía convencional podría confundirla con tejido cicatricial o estructuras vasculares.
  • Se busca limitar el tamaño de la incisión quirúrgica para reducir el daño en estructuras ya intervenidas.

No toda recurrencia requiere cirugía radioguiada: en lesiones grandes y fácilmente localizables, el cirujano experimentado puede encontrarlas sin el trazador. La decisión depende de la evaluación individual de cada caso.

Cómo funciona paso a paso

1
Marcación preoperatoria. Una a cuatro horas antes de la cirugía, el médico nuclear inyecta el trazador radiactivo bajo guía ecográfica directamente en la lesión identificada. La sustancia es similar a la de estudios de medicina nuclear de rutina; la exposición radiactiva es mínima.
2
Gammagrafía o SPECT-CT de confirmación. Se obtiene una imagen que confirma la captación del trazador en la lesión objetivo y permite planificar la incisión con precisión.
3
Cirugía guiada por sonda gamma. El cirujano usa una sonda portátil para localizar la zona de mayor señal radiactiva. La incisión se hace directamente sobre esa señal, reduciendo la extensión de la disección.
4
Confirmación ex vivo. Una vez resecada la pieza, se confirma la señal fuera del cuerpo para asegurar que el tejido objetivo fue extraído completamente antes de cerrar.
5
Análisis patológico. La pieza quirúrgica se envía a anatomía patológica para confirmar malignidad, márgenes y grado histológico.

Ventajas frente a técnicas convencionales

  • Localización milimétrica: permite identificar lesiones de 3 a 5 mm que serían invisibles durante la exploración del cuello cicatricial.
  • Menor disección: al ir directamente a la lesión, se reduce el daño colateral en vasos, nervios y glándulas paratiroides ya operados.
  • Ideal para cuello reoperado: especialmente útil cuando la anatomía está distorsionada por cirugías o radioterapia previas.
  • Confirmación intraoperatoria: la sonda gamma confirma en tiempo real que la lesión fue correctamente resecada.

Efectividad en datos clínicos

Los datos publicados sobre esta técnica muestran resultados consistentemente favorables. En una serie de 29 pacientes con cáncer de tiroides recurrente, la tasa de localización exitosa fue del 96,5%; el análisis patológico confirmó malignidad en el 85% de las lesiones localizadas en una serie de 40 lesiones. En la revisión más amplia disponible, que incluyó 204 casos, la efectividad del procedimiento superó igualmente el 96,5%.

Para comparar: la disección cervical convencional en cuello reoperado localiza correctamente la lesión en aproximadamente el 70-80% de los casos, con mayor tasa de complicaciones por la extensión de la disección necesaria.

Otras técnicas de localización intraoperatoria

La cirugía radioguiada no es la única herramienta disponible. Según el caso clínico, el cirujano puede optar por:

  • Azul de metileno: colorante que se inyecta en la lesión antes de la cirugía. Útil y de bajo costo, con una tasa de éxito reportada del 91% en series de 53 reoperaciones en 44 pacientes. No requiere equipamiento de medicina nuclear.
  • Ecografía intraoperatoria: visualización de la lesión en tiempo real durante la cirugía. Útil para lesiones mayores de 5-6 mm, pero más difícil en tejido cicatricial denso.
  • Arpón localizador: guía de alambre colocada por el radiólogo intervencionista antes de la cirugía; práctico pero con el riesgo de desplazamiento.
  • Semilla de yodo-125: fuente radiactiva de baja energía implantada en la lesión; similar en concepto a la técnica ROLL. Requiere coordinación con medicina nuclear.

Riesgos y complicaciones

Como toda cirugía de cuello reoperado, los riesgos principales son:

  • Lesión del nervio laríngeo recurrente (puede afectar la voz de forma transitoria o permanente).
  • Hipoparatiroidismo con reducción del calcio sérico, transitorio o permanente.
  • Sangrado o hematoma cervical postoperatorio.
  • Infección de la herida quirúrgica.

La técnica radioguiada, al reducir la extensión de la disección, busca disminuir —aunque no eliminar— estos riesgos. La magnitud del beneficio depende de la experiencia del equipo quirúrgico y de la dificultad de cada caso individual.

Recuperación

La mayoría de los pacientes permanece en observación entre 12 y 24 horas tras la cirugía. El alta hospitalaria ocurre habitualmente al día siguiente si no hay complicaciones. Las molestias son similares a las de cualquier cirugía cervical: dolor leve a moderado controlable con analgésicos, restricción de esfuerzos físicos durante 2 a 4 semanas, y controles postoperatorios de calcio sérico en las primeras 48-72 horas. El seguimiento a largo plazo incluye ecografía, tiroglobulina sérica y gammagrafía de rastreo según protocolo.

¿Por qué con el Dr. Hernández?

El Dr. Christian Hernández Mena (MED6760) es cirujano oncólogo de cabeza, cuello y tiroides con entrenamiento específico en cirugía de cuello reoperado y en técnicas de localización intraoperatoria. Trabaja en coordinación con endocrinólogos y médicos nucleares para planificar cada caso de recurrencia de forma individual, garantizando que la decisión de operar —y con qué técnica— esté basada en evidencia y en las características específicas de cada paciente.

Dr. Christian Hernández Mena
Autor y cirujano responsable
Dr. Christian Hernández Mena
Cirujano Oncólogo · Cabeza, Cuello y Tiroides · MED6760
Hospital Internacional La Católica, San José, Costa Rica
Especialista en cirugía oncológica de cabeza, cuello y tiroides con formación en centros de referencia internacionales. Miembro del Colegio de Médicos y Cirujanos de Costa Rica (código MED6760). Cada artículo en este sitio es revisado y firmado por el Dr. Hernández como autor médico responsable.
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Aviso médico: Este artículo tiene fines informativos y educativos. No sustituye la consulta médica personalizada. Los síntomas, diagnósticos y tratamientos descritos pueden variar según cada paciente. Ante cualquier duda sobre su salud, consulte a un médico especialista.

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Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente la cirugía radioguiada ROLL?

Es una técnica que utiliza un trazador radiactivo inyectado en la lesión recurrente antes de la operación. Durante la cirugía, una sonda portátil detecta la señal y guía al cirujano directamente hacia la lesión, permitiendo una disección más precisa y limitada.

¿Quién necesita este tipo de cirugía?

Se usa principalmente en pacientes con cáncer de tiroides (papilar o folicular) que reaparece en los ganglios del cuello después de una tiroidectomía previa, especialmente cuando la lesión es pequeña o está en una zona de difícil acceso por cicatrices o anatomía alterada.

¿Cuándo se aplica el trazador radiactivo?

Generalmente entre una y cuatro horas antes de la cirugía, bajo guía ecográfica. El médico nuclear inyecta la sustancia directamente en la lesión identificada previamente por imagen.

¿Hay riesgo significativo de exposición a radiación?

No. Las dosis de tecnecio-99m utilizadas son equivalentes a las de estudios gammagráficos de rutina y se eliminan rápidamente del organismo. La exposición del equipo quirúrgico es mínima y dentro de rangos de seguridad establecidos internacionalmente.

¿Cuál es la tasa de éxito reportada?

Los estudios disponibles reportan tasas de localización exitosa superiores al 96% y confirmación de malignidad en el 85% de las lesiones localizadas. El resultado en cada paciente depende de la anatomía individual, el equipo disponible y la experiencia del cirujano.

¿Cuánto tiempo de recuperación se necesita?

La mayoría de los pacientes recibe el alta hospitalaria al día siguiente de la cirugía. La recuperación funcional completa, con retorno a actividades normales, suele ocurrir entre 2 y 4 semanas después, dependiendo de la extensión del procedimiento.

¿Puede reaparecer el cáncer después de esta cirugía?

Sí, el cáncer de tiroides recurrente puede volver a aparecer. Por eso el seguimiento postoperatorio con ecografía, tiroglobulina sérica y gammagrafía de rastreo es fundamental. El Dr. Hernández coordina el seguimiento a largo plazo en coordinación con el equipo de endocrinología.

Referencias

  1. Karadeniz E, et al. Radioguided occult lesion localization for locally recurrent thyroid carcinoma. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2019;276(7):2069–2074.
  2. Borsò E, et al. Radioguided surgery for locally recurrent thyroid carcinoma. Q J Nucl Med Mol Imaging. 2013;57(4):401–411.
  3. Giles YS, et al. Radioguided occult lesion localization combined with intraoperative ultrasonography for locally recurrent thyroid carcinoma. Surgery. 2014;156(5):1116–1126.
  4. Bortz MD, et al. Methylene blue as an adjunct for surgical guidance in re-operative neck dissection for thyroid cancer. Am J Surg. 2021;221(3):534–537.
  5. Rubello D, et al. Radioguided surgery of occult lesion localization (ROLL) of recurrent thyroid carcinoma. Eur Arch Otorhinolaryngol. 2017.
  6. Erbil Y, et al. Methylene blue injection for intraoperative localization of hyperfunctioning parathyroid glands. J Endocrinol Invest. 2005;28(7):583–588.
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